domingo, agosto 14, 2022

Watergate: la semblanza del taxista que se convirtió en un espía de Nixon

De obligada lectura

El escándalo político más relevante de la historia occidental, el Watergate, cumple 50 años, por lo que el Washington Post, diario que publicó la historia de las escuchas que hizo el presidente Richard Nixon al partido demócrata para ganar las elecciones de 1972, publicó una nueva historia concerniente a un personaje del que no se conoce mayor cosa pero que ayudó a Nixon en su propósito.

(Ingrese al especial: Watergate: 50 años del escándalo que tumbó a un presidente)

Se trata de Elmer Wyatt, un hombre que para la década de los setenta trabajaba como taxista, pero que, gracias a un amigo suyo, se convirtió en espía para la campaña republicana.

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¿Cómo llegó al cargo?

En 1971, Wyatt sufrió de un derrame cerebral que lo dejó inhabilitado por seis semanas en su trabajo como taxista, por lo que le solicitó ayuda a su amigo John Buckley, un exagente del FBI, para conseguir un trabajo de espacio tiempo.

(Además: Uno a uno, estos fueron los personajes claves del escándalo Watergate)

Buckley, que trabajaba en la división de inspección de la Oficina Federal de Oportunidades Económicas y era conocido como ‘Fat Jack’, sí tenía un trabajo para Wyatt, tras darse cuenta del acceso especial que tienen los conductores a las campañas políticas.

Fue así que le dijo a Wyatt que se presentara como voluntario a la campaña del senador demócrata Edmund Muskie, el político al que más le temía Nixon de cara a las presidenciales.

El taxista aceptó sin pensarlo porque ganaría dinero fácil.

(Vea también: Trump: ¿en qué se parecen el asalto al Capitolio y el Watergate de Nixon?)

Un plan fallido

Wyatt entró sin mayor problema a la campaña de Muskie como mensajero, aunque a su familia le pareció extraño su repentino apoyo a los demócratas.

«Nunca pude entender por qué mi padre se ofrecía como voluntario para Muskie, porque éramos republicanos», dijo la hija de Wyatt, Verona Scott, al Washington Post.

(Le interesa: ¿Qué es el escándalo Watergate que cumple 50 años?)

El trabajo era el siguiente: el taxista debía recoger documentos para llevarlos a la oficina del senador en el Capitolio. En el camino, ‘Fat Jack’ se subía al automóvil para fotografiar los archivos mientras Wyatt conducía.

Las fotos, sin embargo, no resultaban de buena calidad, entonces Buckley alquiló una oficina y un ampliador de fotografías, a la momento que una mejor cámara. Luego, se llevaba la película a su casa y entregaba los documentos revelados a Kenneth Rietz, un funcionario del Comité para la Reelección del Presidente (Creep).

(Lea: Watergate: la historia del taxista que se convirtió en un espía de Nixon)

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Foto:

Archivo EL TIEMPO

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