domingo, agosto 14, 2022

En 6 días, el dólar subió casi la tercera parte de lo que aumentó este año

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Los temores de que Estados Unidos, como ya lo sugiere un indicador de la Reserva Federal de Atlanta, entre en una recesión técnica si se confirma este mes que en el segundo trimestre su economía habría seguido en terreno negativo, y de que Europa y Asia también sigan esa ruta, generaron una fuerte volatilidad en los mercados financieros esta semana, que en el caso de Colombia tuvo en el precio del dólar su principal impacto.

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Desde que comenzó julio, en cinco días hábiles de negociaciones, la divisa norteamericana marcó récords consecutivos, al punto de alcanzar la cotización oficial que rige hasta mañana lunes los 4.388,27 pesos, subiendo 260 pesos en lo que va corrido del mes, en medio de un contexto global en el que un número importante de monedas también se han devaluado con respecto al dólar.

Este aumento representa casi la tercera parte (64,02 por ciento) de los 407 pesos del incremento que a la fecha registra el dólar en el país.

Incluso, hasta el euro, por primera vez en la historia, se alcanzó a cotizar el viernes por debajo de la divisa norteamericana llegando a niveles de paridad que no se veían desde diciembre del 2002, meses después de su debut, reflejando así el nerviosismo en los mercados mundiales por la alta inflación, los aumentos de tasas de interés en Estados Unidos y Europa para atajar los precios y los temores de una recesión que se está asomando.

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Desde que la Reserva Federal (Fed), el banco central de Estados Unidos, subió el 15 de junio sus tasas, y dejó ver un nuevo aumento futuro para contener la inflación, el peso colombiano se ha devaluado 10,33 por encima del nivel de depreciación que han mostrado monedas como el peso chileno, el sol en Perú e incluso el real brasileño (véase infografía).

Además, a comienzos de la semana, precisamente por esos mismos temores de contracción mundial y posible menor consumo de petróleo, el precio del crudo bajó de forma importante el martes y el miércoles, descendiendo hasta los 100 dólares, pese a la crisis energética que se vive especialmente en Europa, impulsando aún más la divisa en Colombia.

Sin embargo, desde el aumento de tasas de la Fed, la moneda que más se ha depreciado es el rublo ruso, con una caída de 17,74 por ciento, y en una proporción menor las monedas de países emergentes y desarrollados.

Por ejemplo, de acuerdo con datos de la firma Refinitiv, en este mismo lapso el euro se ha devaluado un 2,22 por ciento; el franco suizo, un 2,25 por ciento; el peso chileno, un 6,31 por ciento y el sol, la moneda de Perú, lo ha hecho en un 2,19 por ciento.

Y en la volatilidad del dólar también pesan todavía factores de incertidumbre sobre las nuevas políticas económicas que llegarán con el cambio de gobierno, como por ejemplo los efectos de las decisiones en materia petrolera y energética y el alcance de la reforma tributaria que se avecina, que hacen que muchos inversionistas decidan apostarle al dólar como refugio temporal.

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Esta semana, Rudolf Hommes, exministro de Hacienda, llamó la atención sobre la velocidad del peso en Colombia frente a la depreciación de otras monedas de países emergentes, y señaló en Twitter que todavía “no se ha logrado crear confianza sobre la evolución de la economía, pero sí sobre la gobernabilidad. Va a ser necesario anunciar cuál va a ser la reforma tributaria y fiscal”.

Para Juan David Ballén, director de Análisis y Estrategia de la comisionista Casa de Bolsa, aunque un dólar caro es atractivo para los extranjeros porque todos los activos denominados en pesos son más baratos, la situación no es tan clara en ese frente.

“Es algo difícil porque estamos en un cambio de gobierno. Hay que buscar un poco más de austeridad esperando que pase la recesión y ver finalmente qué tanto nos pueda llegar a afectar o no. Pero como estamos en un nuevo gobierno que tiene sus propios planes, pues realmente tenemos que ir viendo cómo van evolucionando los indicadores para ver en qué medida van a ir reaccionando”, añade el analista.

Acciones, afectadas

En junio, según un informe de esta firma, pese al positivo desempeño de los fundamentales de los emisores de valores y el fortalecido panorama macroeconómico, el resultado de las elecciones presidenciales desencadenó una fuerte volatilidad en las cotizaciones de las acciones en la Bolsa de Valores de Colombia, haciendo que el índice MSCI Colcap bajara 17,5 por ciento, tendencia que se mantiene en el arranque de julio, ya que entre el 1.º y el 8 de julio el indicador retrocedió otro 0,2 por ciento.

En el caso del petróleo, su descenso y las expectativas por la política petrolera siguen afectando a Ecopetrol, que esta semana cayó fuerte el martes un 7,5 por ciento, a 2.173 pesos, pero el viernes mostró recuperación y se ubicó en 2.300 pesos. En el año mantiene una desvalorización del 16,45 por ciento, según datos de la Bolsa de Valores de Colombia.

Para el caso de Canacol Energy, el viernes su precio bajó un 1,91 por ciento y acumula en el año una desvalorización del 20,5 por ciento, mientras que el título de Mineros se descolgó un 9,1 por ciento y acumula un retroceso del 45,79 por ciento.

Volviendo al dólar, el viernes la noticia de que Estados Unidos creó en junio 372.000 puestos de trabajo, un número parecido al de mayo, generó una mayor fortaleza de la divisa estadounidense, situación que se refuerza con el anuncio de que la Fed va a elevar los tipos de interés de forma más agresiva, con subidas más elevadas y rápidas que el Banco Central Europeo, y por eso sube el dólar.

José Antonio Ocampo, el ministro de Hacienda designado por el presidente electo, Gustavo Petro, le dijo a EL TIEMPO que el dólar seguirá un tiempo dominado por la tendencia internacional, ya que las tasas de interés van a seguir subiendo, pues se ha anunciado que el Banco Central Europeo las va a incrementar 25 puntos básicos, por ejemplo.

Sin embargo, el economista cree que ese ciclo alcista terminará ahí, entre otras cosas porque un dato positivo es la baja en los precios del petróleo, lo cual ayuda para que la inflación mundial llegue a su pico y comience a bajar lentamente, lo cual ayuda a la inflación en Colombia.

“Las tasas de interés de largo plazo en Estados Unidos, que son las relevantes para nosotros, ya pueden haber llegado a su pico y ahí la expectativa de una recesión puede generar incluso ya una tendencia a la baja para nosotros si necesitamos esas condiciones positivas para emitir bonos en el mercado internacional”, añadió.

ECONOMÍA Y NEGOCIOS

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